

A Matilde
DESMESURA DE LOS ZOOLÓGICOS
Obra reciente - con precariedad implícita -, inscribible, a su vez, dentro de un antiguo flujo. Habría cierta analogía con la muestra en la montevideana sede de la Universidad Católica; pero, cotejándolas, aquella sería una proto-referencia y luce débil en virtud de la actual.
Un color, entre sepia que tiñe Italia y la mecánica naranja holandesa, iba inmiscuyéndose. Ahora la tintura y sus capas se acopló sobre maderas de nula categoría. No hay alarde cualitativo, sólo valen por su luz.
La teóloga compatriota Teresa Porcile dedicó libros al silencio: “...”El Reino está adentro...y lo triste es que muchas veces, nosotros, ciudadanos del Reino, estamos “afuera”.
Entre la intuición y su praxis - la carne del silencio -, hay un trecho que para un budista incluye la respiración.
Tal el periplo de troncos con hendiduras que enseñan animales indescifrables: conejos que se bifurcan - emergen de aterciopeladas galeras -, en infinitas metamorfosis. Piezas que por su sarcástica monumentalidad, parecen idóneas para el Parque de Monstruos de Bomarzo.
Los romanos llamaron a Hispania “tierra de conejos”. Al convertir Pablo Damiani tal animal en metáfora viva, integra algo aplicable a Hispania y también a “nuestra” lengua-madre. El gesto implica inversión de roles, perdiendo la escritura - por un instante - su función enunciativa. Deja al conejo hablando solo.
Hay más contenidos visibles: materiales óseos y cueros sin filia. Kurt Schwitters, dadaista confeso, hacía collages y esculturas de desechos. Y a través de la revista Merz propugnaba su poesía fonética. Merz, era, tal vez, en alusión a merde, merde, merde.
Estos cromatismos abren a no menores escatológicos frentes que esa vanguardia: ¿todo se transforma?.
“I am no longer an abstract artist”, Jo Baers. En Damiani es casi igual, sólo que antes tampoco lo fue. Viaje entre adentro & afuera, conejos & confesos, desechos. No hay Reino.
Fernando Loustaunau
*Texto de Ricardo Prieto, dramaturgo recientemente fallecido, a cuya memoria también se rinde tributo.
Alfredo Torres