Thomas Wörgötter St. Johann del Tirol, Austria 1955

Su formación profesional se inicia en el año 1977 en la Academia de Artes Aplicadas de Viena, donde estudia escenogarfía y fotografía con el Prof. Erich Wonder, allí obtiene su diploma en Arte.

Desde 1987 y hasta 2004 fue profesor de fotografia y “ medios” en la Académia de Bellas Artes de Kiel .

Realizador de producciones para la Öpera de Frankfurt y Freie Volksbühne de Berlín. Sus fotografías se han expuesto en forma individual y colectiva desde comienzos de los 80´ en ciudades de Austria y Alemania, también en Rusia, Italia e Inglaterra. Vive y trabaja en Berlín, Alemania.

Thomas Wörgötter

Una fotografía es un fragmento y un memento mori. Fotografías son pedazos del mundo, desde el mundo, restos y reliquias. Como reincidente de algo, un momento, que ya no existe, conservan justo ese algo y nos unen al pasado. Cada foto es el rastro de una ausencia, sin embargo al mismo tiempo da presencia, certifica la existencia: esto fue – esto es ahora para mí. Ruptura y continuidad estan entrelazados de manera compleja. A través de mirar fotografías nos vemos enfrentados a lo desaparecido, pero a través de verlo, lo desaparecido siempre penetra en nuestro presente: una temporalidad sorprendente. En la fotografía, el pasado se convierte en propiedad imaginaria, al mismo tiempo es una ayuda en el intento de comprender el mundo inseguro. Fotografiar también implica participar de la vulnerabilidad, transformabilidad, esfermeridad de las cosas y apariencias. Precisamente la fotografía testifica el correr del tiempo sacando un momento, paralizándolo. La melancolía silenciosa que muchas veces acompaña el hecho de observar una fotografía, posiblemente se deba a ello.

Thomas Wörgötter fotogafía más que nada la naturaleza, pone el foco en el momento irrevertible: una ramita nevada, un hombrecito de nieve que encontró casualmente –ya casi derretido, flores en el momento de abrirse, un pájaro posándose en al bosque, una sombra en una pared. Cada foto es de esta manera también casualidad, un descubrimiento, pero también la investigación de las posibilidades de la fotografía (Bildermachens). A pesar de que la cámara pesca una apariencia esfímera, parece que no se trata meramente de fijar esta apariencia. Más bien provoca –casi una paradoja- el despliegue/desplegar del momento en cuyos pliegues se esconden imágenes latentes. Y parece entonces que se trata del proceso de hacer visible, un deslizamiento entre saber y ver.

Dorothée Willert Traducción: Annette Upenkamp