Mariano León (Lima, 1976)

 

Plumarios

La serie Plumarios de Mariano León toma como punto de partida los plumarios prehispánicos: textiles confeccionados con plumas de alto valor simbólico, espiritual y político, asociados al poder, al ritual, la guerra y la jerarquía en diversas culturas andinas y amazónicas. Tradicionalmente elaborados con plumas de aves tropicales, estos objetos condensaban intercambio, territorio y cosmología.

Las obras de la serie están ensambladas con guantes industriales usados, principalmente provenientes de la minería y otras actividades de trabajo manual intensivo, materiales descartados que sustituyen la pluma ritual por una materia como el cuero y el jebe, marcada por el uso y el desgaste. El color y el deterioro del material conservan la huella del cuerpo, coincidiendo al mismo tiempo con los colores de las plumas, desplazando así lo etéreo hacia una memoria táctil del esfuerzo humano.

Situados entre lo sagrado ancestral y las economías industriales globales, los Plumarios proponen una inversión de valores: otorgar estatuto simbólico a lo residual y evidenciar el costo humano inscrito en los materiales. Funcionan como estandartes del presente, donde trabajo, historia y territorio vuelven a entrelazarse y sacralizarse.

Mariano León (Lima, 1976)

Artista interdisciplinario cuya práctica integra las artes visuales, sonoras y performáticas. Formado inicialmente como artista de circo y DJ, su trabajo investiga las tecnologías ancestrales, los sistemas de conocimiento prehispánicos y el impacto continuo del colonialismo.
Actualmente produce un LP en vinilo basado en grabaciones de campo en el Lago Titicaca, fusionando sonidos de la fauna, comunidades Aymaras y saberes astronómicos locales.

Entre sus muestras destacan su individual Plumarios (Herlitzka Galería, Buenos Aires, 2025), con una pieza de la serie recientemente adquirida por el Museo MALI (Lima), su participación en la colectiva EL DORADO: Myth of Gold (Americas Society, Nueva York, 2024). Ha expuesto en el Museo de la Civilización (Roma) en una muestra junto a la artista Cecilia Vicuña, y en SinCrónicas (Madrid).

Su proceso incluye intervenciones públicas de gran formato como Qipu (instalación de 10 metros de alto presentada en el Museo Pedro de Osma, MAC Lima y ArteBA) y acciones de sitio específico, como la intervención a la escultura Intihuatana de Fernando de Szyszlo, donde utilizó un kilómetro de soga para marcar el solsticio. En 2018 realizó una residencia en ENSAD (París) y fue seleccionado para el programa X-Sites en Suecia.